miércoles, 22 de diciembre de 2010

Temporada de compras

Nos encontramos en unos días en que la tradición viene acompañada de ciertos compromisos, uno de ellos es obsequiar. Hoy me gustaría hablar un poco del acto de obsequiar que actualmente esta vinculado al acto de comprar.
Con la inmediatez de tener que comprar y no tener claro ni qué, ni cuanto, debemos primero establecer un presupuesto, y seguidamente valorar las necesidades y gustos del receptor. Puedo ser un comprador apasionado por los avances tecnológicos, pero no por ello no debo de regalar un televisor de 20" Full HD ( 540 líneas horizontales por sg) probablemente imperceptible en una pantalla de dimensiones tan reducidas. Quiero decir, antes de decantarnos por un producto, es un buen hábito darle un valor ( precio ) al producto, y comparar este con su PVP.
Delante de una compra de cierto valor, es importante conocer las características del producto y, consultar la opiniones y comentarios de otros usuarios, tanto sea a través de personas próximas, como a través de foros de internet,o asociaciones de consumidores como OCU, FACUA, ASGECO u otras.

Actualmente podemos realizar las compras online o en tienda. Cualquiera de las dos opciones puede ser buena, cada una de ellas tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
Compras online, desde los años 90 son muchas las web que nos permiten realizar compras online, en esta última década este medio ha crecido de forma espectacular. Si nos decantamos por este tipo de compra debemos contrastar la fiabilidad de la web. En el caso de tratar con un vendedor concreto, debemos verificar también la seguridad del mismo al realizar una transacción, su seriedad y su honestidad. Todo ello,de alguna manera, lo podemos contrastar en los foros. La compra online tiene grandes ventajas como: la gran diversidad de productos que tienes a tu alcance, la agilidad a la hora de realizar la compra, o la comodidad en la gestión. Como inconveniente más notable, yo diría, la imposibilidad de verificar el producto y probarlo antes de pagarlo.
La compra tradicional, que afortunadamente todavía podemos disfrutar de ella y  del hecho de realizar una compra en todos los sentidos, quiero decir con ello tocar el producto - yo me considero una persona kinestésica, aunque por ello no deje de ser visual y auditivo- comprobar las prestaciones, condiciones,  material, acabados, los ajustes del mismo, el peso, u otras características como el color, que la única manera de comprobarlas es con el producto. En el caso de desplazarse a una tienda también tenemos la posibilidad de comparar dicho producto con otros similares y hacer consultas directas, cara a cara con el vendedor. Personalmente, esta relación más próxima la encuentro más efectiva por el hecho de tener al vendedor delante y ver como se expresa, sus reacciones, y las sensaciones que te produce.

Por último debemos continuar negociando. Se ha perdido un poco el gusto por el regateo de los años 70 a la hora de efectuar una compra de cierto valor. Quizás nos hemos vuelto más cómodos o sumisos. Yo quizás, por deformación profesional, sigo negociando muchas compras, incluso en grandes almacenes. No siempre te mejoran el precio, pero pueden,a cambio, obsequiarte con un complemento, entregarte un equipo de más prestaciones por el mismo precio, o hacerte un descuento de un 25%, por ejemplo, por una pequeña imperfección.
La máxima de una compra es realizarla en el momento oportuno. Como sabéis los precios fluctúan en función de las fechas: por campañas concretas, o en algunos supermercados a final de mes. Yo he detectado que la campaña de Navidad es un buen momento para realizar compras motivado por la mayor demanda que obliga a los comerciantes a ajustar más los precios para ser competitivos con el resto, y no perder ventas irrecuperables. He comprobado que ciertos productos con tecnología de vanguardia tienen mejores precios en la campaña de Navidad que en la época de rebajas.
Desearos unas compras conscientes, esta es otra manera de disponer de liquidez una vez pasadas esta fechas.